8 de marzo de 2012

La herencia de la Rosa Blanca (Raquel Rodrein)


Datos técnicos
Título: La herencia de la Rosa Blanca
Autor: Raquel Rodrein
Editorial: Roca
Primera edición: Febrero de 2.012

Sinopsis

En 1943, Edward O’Connor sufre el mayor revés de su vida: la muerte durante la Segunda Guerra Mundial de Erin, su mujer.
Veinte años más tarde, Patrick O’Connor conoce a Julia Steiner, la mujer que se convertirá en la madre de sus hijos y por la que se enfrentará a su padre y sesgará toda relación con él.
Ben O’Connor, el hijo de ambos, es un renombrado arquitecto neoyorquino que está pasando una temporada en París. Allí tropezará una y otra vez con Sophie Savigny, una joven intérprete que acaba de recibir una propuesta laboral para trasladarse a la sede central de la ONU en Nueva York.
El cirujano irlandés Hugh Gallagher vive en París desde hace unos años. En las últimas semanas, el azar ha colocado en su camino a una joven de la que se ha quedado prendado.
Sophie Savigny, traductora de Naciones Unidas, será la pieza clave en las vidas de estos dos hombres, la primera y última pieza de una enrevesada trama llena de incógnitas que Hugh tendrá que ir despejando para conocer la verdad, una verdad que no habría imaginado ni en la peor de sus pesadillas y que le lleva a un desconcertante viaje hacia un pasado remoto, un siglo plagado de secretos, mentiras e insólitos personajes que sin él saberlo han forjado su historia. 
Ambos tendrán que hacer frente a una de las pruebas más complejas de sus vidas. Algo cuyas consecuencias pueden cambiar la vida de Sophie…

Autor
Raquel Rodrein nació en Málaga en 1970. Es licenciada en Derecho, especializada en Gestión de Administración Pública, y regenta su propia gestoría.
Con su primera novela, Tú escribes el final, ganó el IV Premio Terciopelo. La herencia de la Rosa Blanca es su segunda novela.

Argumento
Te lo resumo con párrafos de la novela:

  • Tengo un hijo de la edad de Ben que hace tan solo un par de horas ha estado a punto de morir. —Su voz sonó desesperada. Patrick notó un sudor frío. Esa voz le era muy familiar. ¿Dónde la había oído antes? — ¿Cómo sabe…? ¿Quién demonios es usted? — No puedo decirle mi nombre. — Entonces, ¿cómo pretende que le ayude? — He estado casada con Dieter Steiner —dijo finalmente después de otro prolongado silencio. Patrick creyó que le faltaba el aire. — ¿Dieter Steiner? — Sí, aunque nadie lo conoce por ese nombre. Si supiera que le he hablado a usted de su verdadera identidad mis días estarían contados.
  • La escalofriante voz de su hermano le hizo estremecer. No se molestó en volverse hacia él. Detestaba su mera presencia. Jamás imaginó que terminaría renegando de su propia sangre, pero hacía demasiado tiempo que el Dieter que ella conocía había desaparecido para dar paso a un ser frío, calculador y ruin, que solo actuaba movido por la ciega obsesión de una irracional venganza basada en la descabellada teoría de que la muerte de sus padres había sido provocada.
  • La secuencia transcurrió en pocos segundos. El reverso de la fotografía con aquellas palabras escritas en alemán y la rápida reacción de Patrick para devolverla a su lugar sin contar con la aún más rápida reacción de su padre al arrebatársela de la mano y descubrir aquella imagen. — ¿Qué demonios…? —La expresión de su rostro no podía haber sido más espeluznante. — Es una foto antigua de ella. — Julia. Julia Steiner. ¿Es ese su nombre? —preguntó su padre dedicándole una escalofriante mirada. No recordaba haberle dicho el nombre aunque podría haberlo visto escrito en el reverso. De lo que estaba seguro era del hecho de que el apellido no se lo había mencionado. — Sí. Julia Steiner, aunque en poco tiempo se convertirá en la señora O’Connor. De eso puedes estar seguro —le arrebató la fotografía de las manos, se la guardó en la cartera y se volvió para marcharse. Jamás olvidaría las palabras que su padre pronunció a sus espaldas. — Por encima de mi cadáver, Patrick Alexander O’Connor.
  • Edward O’Connor removió cielo y tierra durante muchos años para desenmascarar a Hans Steiner. Sabes que tiene poder para eso y para mucho más. Cuando tuvo pruebas suficientes para llevarlo a los tribunales internacionales por genocidio y otros crímenes contra la humanidad, consideró que era mejor aplicar la Ley del Talión.
  • Cuando alcanzaron el rellano de su apartamento se detuvieron en seco. Sobre la puerta de Emma se hallaba una enorme cartulina negra con grandes trazos escritos en pintura roja. De algunas letras goteaba la pintura hacia abajo, lo que transmitía un aterrador mensaje sangriento. LO SÉ TODO.
  • La pesadilla había concluido, pero ni Edward ni Patrick serían conscientes del peso emocional que Alan Gallagher soportaría durante el resto de su vida al conocer la existencia de esas dos vidas paralelas separadas tan solo por un océano de mentiras. Pese a su pericia y destreza sabía que no podría mantener el estado de vigilia eternamente. La vida los llevaría a ambos por diferentes caminos que quizá nunca se cruzaran.  
    No contaba con un factor que ni el más iluminado vidente habría podido prever: Sophie Savigny
  • Es algo que no se puede explicar, ¿me equivoco? Está ahí, pero ni tú ni yo podemos controlarlo. Llámalo conexión, destino, incluso puede que sea algo inconcebible, pero ahí está y lo queramos o no, no podemos ignorarlo. Por Dios, nos hemos vuelto a encontrar en una ciudad del tamaño de París en contadas ocasiones y después de más de dos décadas. Esto tiene que significar algo. Me da igual si no me crees pero me estás haciendo sentir cosas que jamás había sentido.
  • ¿Y si todo lo sucedido era una advertencia? ¿Y si aquel descubrimiento era la señal que necesitaba para comenzar a buscar las respuestas a esas preguntas que siempre quiso borrar de su memoria? Hurgar en el pasado no le transmitía buenas vibraciones. Toda búsqueda implicaba un riesgo, el riesgo de encontrarse frente a algo que quizá debiera haber continuado en el olvido. Toda búsqueda llevaba implícita una mínima indagación. ¿Quería realmente eso? ¿Quería rastrear en los demonios de su infancia? ¿Y si la revelación tenía que ver precisamente con aquello de lo que su madre huía de forma tan iracunda? ¿De qué quería protegerle su madre realmente? ¿Quería protegerle de los peligros que representaba su villano padre o quería protegerle de algo más?
  • Examinó una vez más la llave en busca de respuestas y descubrió una curiosa coincidencia. Los mismos símbolos que acompañaban a la palabra «Roseblanche» estaban grabados en el anverso y reverso de la llave. Estaba claro que esa llave tendría que abrir algo, algo significativo dado su extraño escondrijo, pero ¿qué? Depositó su hallazgo sobre una minúscula mesa decidido a poner patas arriba aquella buhardilla hasta encontrar lo que buscaba, aunque ni él mismo sabía lo que era.

Opinión personal
Lo más dificultoso para mí ha sido encuadrar esta obra en un género literario concreto, por eso me he decantado por el de "narrativa española", porque Raquel mezcla varios: aventuras, romántica, intriga, histórica... No se puede encasillar en uno concreto, sería injusto, por eso me he decidido por el único que abarca todos.
El argumento de la obra es la historia de cuatro familias, a lo largo de más de un siglo, cuyas vidas están relacionadas entre sí por el odio y el amor.
El tema principal de la novela, para mí, es la venganza, en torno a la cual gira toda la trama de la novela. Los otros dos, casi igual de esenciales, son que las sucesivas generaciones sufren las consecuencias de los “pecados” de sus antepasados y como la historia de los padres se repite en los hijos. 
El libro es una especie de puzzle, compuesto de muchas historias (todas principales, en esta novela no hay nada secundario ni de relleno), que conforman un armazón muy bien trabado y con mucha coherencia, a pesar de la dificultad que conlleva engarzarlas todas e hilar bien tanto salto espacio-temporal: tan pronto estamos en Nueva York en 1.977 (momento en  el que da comienzo el relato), como en Kansas en el mismo año,  en 1.907 en Irlanda, en Munich en 1.965,  en París en 1.996, en Nueva York en 1.953, de nuevo en Irlanda, pero en 1.978, en Madrid en 1.997... 
Para que nos situemos bien en tanto escenario físico distinto, es necesaria su magnífica descripción de espacios y ambientes, que son primordiales también para el desarrollo de la trama.
Con una estructura externa dividida en capítulos, sigue una estructura interna no lineal o discontinua, plagada, más que de flashbacks, de auténticos raccontos, y tiene, además, en algunos momentos, varios flash-forward, que, al adelantarnos acontecimientos futuros, no nos dejan parar de leer.
Para ayudarnos, la autora nos orienta con la fecha y el lugar donde se desarrolla el capítulo o la secuencia, pero, incluso dentro de cada uno de ellos, nos encontramos con más flashbacks.
A pesar de tener un final abierto, todos y cada uno de los misterios y secretos de la trama quedan completamente despejados. 
Los personajes protagonistas, redondos, son auténticos retratos. He sido incapaz de identificarme con uno en concreto, como suelo hacer siempre, y lo he hecho con uno u otro según se iban desarrollando los acontecimientos. Los secundarios, también muy bien perfilados, aunque creo que en esta novela son casi todos igual de importantes para la historia.
Escrito en tercera persona, utilizando descripción y diálogo, con un estilo fluído, sencillo y sin florituras, tiene un ritmo rápido, que engancha desde el la primera página hasta la última. Y aunque al principio resulte difícil seguir tanto personaje diferente y los cambios de escenario, una vez que te sumerges en la historia, resulta imposible abandonar el libro.
En definitiva, una obra maravillosa, que me ha tenido absorbida durante un par de días, con el corazón encogido en numerosas ocasiones, que te recomiendo que leas, o ¿prefieres quedarte con las ganas de saber qué son “El círculo de Lindenholf” y “Die Weie Rose”?
Felicidades, Raquel, por haber escrito La herencia de la Rosa Blanca y por todo lo que he disfrutado leyéndola.


Valoración: 10


Leído el 8 de Marzo de 2.012

4 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho Montse, cuando encuentres otro así no dudes en avisarme. Bicos

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  2. Me alegro un montón, Elena.
    Dudo bastante que encuentro otro así, pero se intentará.
    Besindios.

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  3. Anabel, me habías dejado 2 comentarios parecidos, y sin querer los borré.

    Dejo uno de ellos literai:

    Me encanto el libro también ,muchas gracias por la recomendación .Un beso.

    Muchas gracias a ti. Un beso enorme.

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  4. Un libro maravilloso precioso que me ha hecho sentir infinidad de cosas lo mejor que he leído hasta ahora

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