12 de mayo de 2012

UN MILLÓN DE GRACIAS



Como ya rompí la norma de no subir entradas que no tuvieran relación con un libro que había leído, hoy he decidido hacer otra, porque necesito contar emociones. Y aunque estaba pensada desde hace tiempo, mi intención era hacerla más adelante. Pero hoy es el día y ahora os contaré porqué.
Los que me conocen bien, saben que soy muy supersticiosa con el número 12. Posiblemente porque nací ese día de un año que sumaba esa cifra. Hoy también es 12, hace 2 meses que presenté “en sociedad” este blog y está a punto de tener 12.000 visitas.  Y eso se merece, por lo menos, un agradecimiento, por mi parte, a muchísimas personas (si se me olvida alguien, pido perdón de antemano).
Este blog comenzó como algo  personal. Lo empecé para saber que libros  iba leyendo, cuándo y la impresión que iban causando. Por eso estuvo cerrado  durante muchísimo tiempo. Pero, sobre todo, porque tengo muchísimo sentido del ridículo y después de ver los maravillosos blogs que hay en internet sobre literatura me daba aún más pudor.
Por casualidad, descubrí tuits de mis entradas (uno de una editorial y otro de una escritora fantástica que es tan india como yo, Megan Maxwell). Y eso me empezó a animar.
Un día decidí poner una lista de seguidores y, obviamente, los primeros fueron amigos míos interesados en la literatura.
Pero yo seguía sintiendo muchísima vergüenza y pensando que lo que hacía no estaba a la altura de los blogs que yo seguía.
Quiero dar las gracias, en primer lugar, a “mi socia”, Isa, la primera que supo de su nacimiento. Sin su apoyo ni el de India/india, creo que no lo habría conseguido. Pero sus opiniones no eran válidas para  mí, como tampoco lo eran las del resto de personas que me conocían, porque para mí no eran objetivas, eran de corazón.
Mi hermana y mi cuñado también me ayudaron (Mar facilitándome bibliografía y Juan dándome la idea de abrir  otra cuenta en Twitter para promocionar el blog). Gracias a los dos y ¡¡¡FELICIDADES!!!, ya sabéis porqué.
Javi, hermano, todavía estoy esperando a que me hagas algo de todo lo prometido (pero se agradece tu interés, imagino que algún año de estos tendrás tiempo).
Pero llegó un momento en que el blog se convirtió para mí en un gran “problema”. Que muchas personas lo conocieran y pudieran asociarlo conmigo (como pasó en algunas ocasiones; gracias desde aquí a los que respetasteis mi decisión de ser anónima) me estresaba.  Tener dos “personalidades” no era sano.
Por eso hace dos meses me armé de valor y decidí hacerlo público. Y mandé 5 correos (gracias Elena, Fany, María, Silvia y Bego) para que sus destinatarias, las tres primeras administradoras del grupo de Facebook Algo más que lecturas y las otras dos administradoras de dos de mi blogs favoritos, me dieran su opinión. Y les gustó.
Y esa misma noche lo “presenté en sociedad”. Hoy se cumplen  dos meses y desde entonces ha recibido casi 10.000 visitas  (entonces tenía 2.000) y ya son 79 las “almas” que me siguen (aún me sorprende ver que hay personas que se fían de mi criterio).
Todavía me sigo emocionando cuando veo algún comentario sobre una entrada mía, pero más aún cuando veo mi reseña en la página del libro en cuestión. Y el día que vi una entrada en otro blog y los lectores  opinando sobre ella lloré lo que no está en los escritos;  y ese día dejé de sentirme insegura y empecé a pensar que posiblemente sí que valiera y que lo estaba haciendo bien.
Las redes sociales me han dado muchísimas alegrías (también algún que otro disgusto, pero de eso hoy no voy a hablar) y me han permitido conocer personas fantásticas, que posiblemente nunca se hubieran cruzando en mi camino si Twitter y Facebook no hubieran existido.
Es imposible ir por orden (así que no os lo toméis a mal, por favor, porque los sentimientos no tienen medida), pero sí quiero mencionar a algunas personas que se han convertido en parte de mi vida en estos últimos tiempos:
  • En primer lugar, al grupo Algo más que lecturas y a todos sus miembros, especialmente a Fany, a Elena, a Isa, a Silvia y a Bego (chicas, ya sabéis que sois parte de mí).
  • A Eva García Sáenz (La saga de los longevos), Antonia J Corrales (En un rincón del alma), Sara Ventas (Treinta postales de distancia), Antonia Romero (La tumba compartida), Félix Jaime (El hombre de Grafeneck), Regina Román (Del suelo al cielo)…, porque sois excepcionales como personas, además de grandes escritores.
  • También a Magüi Cabral (Los crímenes de Vilafont), a Marta Querol (Las guerras de Elena) y Maribel Romero (Mentes vacías), aunque con ellas no tengo una relación tan estrecha,  estoy segura de que llegará.
  • Y no, no se me olvida, Gabri Ródenas debe ocupar un lugar aparte, porque en la edición corregida de su libro, El búnker de Noé, me mencionó en sus agradecimientos. Se lo dije en privado, y hoy aprovecho este espacio para hacerlo públicamente: gracias Gabri, sigo pensando que no lo merezco, pero aunque los demás opinen que eres un buen escritor, yo puedo decir que eres aún mejor persona (a pesar de que todavía esté esperando a León Poiccard).
  • Marc, gracias, yo que me preciaba de ser generosa y desinteresada, me has demostrado lo equivocada que estaba. Estás dándolo todo, junto con Juan, porque la Generación Kindle sea reconocida. Tú eres su auténtico creador, su impulsor y su alma.
  • E.G. te prometí esta entrada y aquí la tienes (te has ido, pero sigues ocupando un hueco en mi corazón; mil gracias por ayudarme y por destensarme cuando lo necesitaba).
  • Y no puedo olvidarme de Mariko, de Joseph, de Juan Luis, de Joan, de Enric, de Marisa, de Carlos… ni de ninguna de las personas con las que, de una u otra manera, hablo todos los días un ratito.
  • Tampoco de los que están por venir. Mis puertas están abiertas, hay hueco para todos.
  • Por último,  pero no por eso menos importante, al contrario, a los que me visitan y me siguen. Sin vosotros no sería nadie.
También ha habido algunos que se han molestado (e incluso me han puesto a caer de un burro y me han dejado de hablar) cuando no he reseñado su libro o cuando les he comentado en privado (porque me lo habían pedido previamente), la opinión que me merecía.
Por eso quiero aprovechar para darle las gracias a Ana Iturgaiz, cuyo libro Es por ti  fue mi primera entrada no todo lo positiva que acostumbro, por agradecerme mi reseña. No te conocía de nada, Ana, pero algunos escritores deberían aprender de ti. Un poquito de humildad no les vendría mal, lástima que no se pueda comprar en ningún sitio.
Desde aquí, un millón de gracias a todos, si se me olvida algún nombre, mil perdones (por favor, un mail,  para subsanar el error, porque no puedo acordarme de todos, fundamentalmente porque soy una simple lectora y esto lo estoy escribiendo “con las entrañas”) y,  parafraseando al Maestro, cienes y cienes de besos. 
Sin vosotros, “alma prendida” no existiría.