24 de julio de 2012

El regreso





Hola a tod@s!
Después de casi dos meses desaparecida, cuanto menos os debo una explicación del motivo de mi ausencia.
En teoría, este blog era para hablar de libros única y exlusivamente, pero como esa norma la rompí hace tiempo, hoy lo volveré a hacer por un motivo aún más entrañable: la historia de mi vida los últimos meses.
El motivo de mi desaparición fue algo tan simple, y a la vez tan maravilloso, como el amor.
Hace alrededor de 5 meses, conocí en Twitter a un hombre con el que empecé a mantener una relación como con cualquier otro seguidor. Poco tiempo después, el Atleti nos unió un poco más, después nuestros blogs y, por último, una forma muy similar de ver la vida.
Como he dicho en algunos mensajes privados, me embarquė en una batalla y he ganado una guerra.
Todo era demasiado complicado entre nosotros para que nuestra historia pudiese salir bien, por eso tuve que dejarlo todo y dedicarme en cuerpo y alma a lo más importante para mí: conseguir que nuestra historia, con todos los condicionantes en contra, no solo progresara, si no que se convirtiera en algo sólido, como ha terminado siendo.
Hoy pudo decir que soy inmensamente feliz, como jamás antes lo había sido, que el amor ha triunfado sobre todas las cosas y que tengo que agradecerle a las redes sociales muchísimo, pero, sobre todo, que haya puesto en mi camino y, posteriormente en mi vida, al hombre más maravilloso del mundo, al que amo con toda mi alma y del que estoy locamente enamorada.
Gracias E.G. por ser, por estar y por existir.
Espero, a partir de ahora, poder hacer entradas literarias con más asiduidad (aunque nunca con la misma que antaño) y poder seguir viéndoos por aquí, por Twitter y por cualquier otro medio de contacto.
Quiero agradecer por último, pero no menos importante, al contrario, a las personas que se han preocupado por mí llamándome, poniéndome sms, mandándome correos…, su interés por mí. Ya sabéis quiénes sois y que formáis parte de mi vida aunque no nos hayamos visto nunca.
Esta entrada no es una justificación, ni muchísimo menos. La he escrito como un símbolo de esperanza en la época tan difícil que estamos viviendo y, además, porque creo que es la mejor manera de regresar a un mundo que me ha dado tanto.
La otra versión de la historia podéis leerla aquí: De vuelta tras un golpe de timón.
Un beso enorme para tod@s.