19 de noviembre de 2012

Entrevista a Gabri Ródenas



Leyendo a Melville, Orwel y Wells


Hoy inauguro una nueva sección, que no sé si tendrá o no continuidad, porque eso depende de muchos factores, con una entrevista a Gabri Ródenas,  el autor de uno de los libros que más me han gustado e impresionado en lo que va de año (que, como ya dije en una entrada anterior, no necesariamente tienen que ser lo mismo): El búnker de Noé.

- Hola, Gabri, ¿o tal vez debería llamarte Dr. Ródenas? Porque tú sí que eres doctor, no el médico que me ve cuando estoy enferma.
- Hola, Montse. La verdad es que me siento más cómodo con “Gabri” a secas. De hecho, llegué a pensar en quitar lo de doctor de mi Ridiculum Vitae [Risas].

- ¿Por qué decidiste dejar tu carrera profesional para dedicarte a escribir a tiempo completo?
- He hecho muchas cosas en la vida y desde bastante joven, con resultados francamente irregulares, hasta que un día recordé las palabras del humanista Diego Gracia que escuché junto a mi viejo amigo Diego García (anagramas fortuitos y felices).Concretamente se referían a lo que él denominaba el “fondo insobornable” de la persona. Consideré que había llegado el momento de “liarse la manta a la cabeza” y lo hice. Creo que es una de las decisiones de las que más orgulloso me siento, contando además con el apoyo de mi esposa y el resto de mi familia.

- ¿Cómo influyen tus vastos conocimientos sobre filosofía y cine en tus novelas?
- La influencia del cine es obvia: mis novelas suelen estar estructuradas de manera muy cinematográfica –algo que comparten la mayor parte de aspirantes a bestseller actual- e incluso tienen su propia banda sonora.
La presencia de la filosofía es sutil, pero está muy grande. Dicho sin demasiados rodeos, las mías son novelas muy filosóficas a las que se les ha sometido a un proceso de “digestión” previa con el objeto de hacerlas más accesibles al gran público. Cada lector podrá ver en ellas de acuerdo a su nivel, sin sentirse defraudado ni aplastado. O, dicho en otros términos, lo esencial en mis novelas es fácilmente comprensible por un lector del nivel que sea. Después de todo, y como decía Marcel Proust (cito de memoria): “Una obra de arte/novela a la que se le ve el “manual de instrucciones” es como un regalo en el que se hubieran dejado la etiqueta del precio”.

- A los escritores varones noveles, en general, les cuesta caracterizar bien a sus personajes femeninos ¿cómo has conseguido crear un personaje como el de Maribel, con el que ninguna de nosotras no podemos sentir jamás identificadas y tal vez por eso levanta tantos “odios”?
- Creo que esta pregunta es un tanto complicada. Por una parte, siempre me ha fascinado el universo femenino. Siento un sincero y profundo respeto por la mujer, ese ser que deja de ser incomprensible para los hombres tan pronto comienzan a tratarla como un igual. Por otra parte, he tenido la ventaja de contar con buenos ejemplos en casa, ¡sin los defectos o características odiosas que algunas amigas habéis percibido en la señorita Salgado, que conste! [Risas]-

- El búnker de Noé termina con un cliffhanger ¿tenemos León Poiccard para rato?
- Mmmmm, me temo que después de esta nueva novela que saldrá publicada el 21 de diciembre, Monsieur Poiccard se tomará unas vacaciones. Digamos que, temporalmente, aparco la Serie Anonymous –que es como la he denominado- y paso a otro concepto. Intentaré, no obstante, no dejarlo muy perjudicado por si las moscas.

- ¿Puede un escritor en este momento vivir de la literatura? ¿Y convertirse en millonario?
- Puede y los hay que lo hacen. Ahora bien, no es tarea sencilla. La mayor parte de los mortales tenemos que complementar nuestra vocación con trabajos alimenticios, actividades extra (cursos, talleres, etc.) o, sencillamente, ajustar nuestras necesidades al máximo y aprender a disfrutar de un plato de arroz blanco o patatas cocidas. Es el precio que hay que pagar por tener el privilegio de poder perseguir un sueño. Además, ¿qué es eso de un escritor que se precie que no sepa lo que es un frigo vacío?

- Sé que eres una persona muy solidaria y que todas las ganancias de tu libro de este mes irán destinadas a un fin social. ¿Por qué?
- En efecto. Las ganancias de la venta de mis libros (tengo también estudios de cine y otras cosas) irán destinadas a un fin social. Y no sólo eso. Desde el principio, me negué a subir El búnker de Noé en formato ePub a plataformas como iBook o similares y preferí donarlo a Save the Children, y su plataforma que surgió con la idea de Juan Gómez-Jurado 1 Libro 1 Euro. Las ventas de Amazon en noviembre las destinaré a Cáritas, no por una cuestión religiosa (que no lo soy), sino social.
En realidad, mi idea era que se sumaran escritores con más peso que yo. Me consta que Juan Luis Galán Olmedo lo ha hecho y el apoyo de la comunidad tuitera me ha sorprendido gratamente una vez más.
¿Por qué lo hago? Es un gesto simbólico. Últimamente veo a muchos miembros del mundo de la cultura quejarse por los recortes, por lo uno, por lo otro, por lo de más allá, etc. y me parece muy bien, aunque decidí dar un paso más allá y preguntarme qué podía yo hacer por la gente que, a diferencia de mí, lo tiene más complicado para dar cobijo y alimentos a sus hijos y a ellos mismos. Soy un activista en ese sentido y lo seguiré siendo, probablemente, hasta que me muera. Si queremos cambiar el mundo, tenemos que hacer y no sólo cacarear.

- ¿Cuál es tu libro favorito? ¿Y el escritor que más te ha influenciado? ¿Te decantas por algún género literario en particular o, por el contrario, te gusta todo?
- Soy un lector voraz y muy precoz. Decirte un libro o autor sería… injusto e impreciso. Puedo decirte que leo compulsivamente cualquier cosa que caiga en mis manos, en las que, por cierto, no pueden faltar un libro de Raymond Carver, Richard Ford, Chesterton, Thoreau, Conan Doyle… Leí mucho Kafka y Paul Auster, pero me cansé y admito que el género que menos me gusta es el bestseller.
¿Libros sueltos? La carretera de Cormac McCarthy, Moby Dick de Melville (¿alguien no la ha leído?), La máquina del tiempo de Wells, 1984 de Orwell, Fahrenheit 451 de Bradbury… 

- Sabes que no pararé hasta ver tu libro publicado en papel. Otros autores que empezaron autoeditándose lo han conseguido. ¿Cuál piensas que puede ser la causa por la que no te ha fichado aún una editorial? (yo, particularmente pienso que se están equivocando, porque he leído libros malo de autores que empezaron como tú y que tienen, incluso, ediciones de lujo).
- Como bien sabes, agradezco tu apoyo constante y tu confianza. Y es más: creo que tus esfuerzos darán su fruto.
Hace poco leí una entrevista que Jot Down le hacía a Claudio López Lamadrid, editor de Random House, en la que éste decía que eso de mandar “a la brava” un manuscrito a una editorial pues era poco menos que una misión con resultado predecible: la editorial ni lo va a mirar. Y añadía, tal vez con ironía, pero acertando al cien por cien, que si quieres publicar necesitas un padrino. Bien, yo no tengo padrino ni agente ni nada que se le parezca. Tampoco he enviado manuscritos a munchas editoriales o agentes. Hasta la fecha, puedo decir que no me han rechazado… tal vez lo hagan cuando me contesten [Risas].
Realmente no es algo que me quite el sueño. Mi intención es llegar al público, crear comunidad y creo que lo estoy haciendo. Cuando las editoriales me necesiten, estoy seguro de que sabrán dónde encontrarme. Por ahora, mi única tarea consiste en demostrarles que pierden más no publicándome que haciéndolo. Lo hare con mi siguiente novela y daré un paso más allá en la tercera en caso de que las cosas se mantengan así.
Hay algo, no obstante, que comienza a desagradarme. Pienso que las editoriales incurren en un error muy generalizado en el mundo empresarial: no escuchan a sus clientes potenciales. Las redes sociales se han convertido en un escaparate, pero también en un magnífico estudio de mercado más o menos fiable ¡y gratuito para ellas!
En un intento por hacer algo parecido a la “escucha”, muchas editoriales comienzan a fichar a autores que están en posiciones elevadas del ranking de Amazon. Yo mismo estuve varios meses en el Top 100 e incluso en el Top 5… hasta que llegó la piratería (el consuelo: sólo se piratea lo que interesa al gran público). En fin, el error estriba en atender a dicho criterio exclusivamente, dado que así creen que la respuesta del público está siendo favorable. Bien, me propuse “boicotear” Amazon como forma de promo para mi segunda novela, anunciándolo con antelación de este modo: repartiré 50 o X cheques regalo y el día del estreno a la hora señalada todos adquiriremos mi novela. ¿Qué significa eso? Que con 50 € tendría un número 1 garantizado en un instante y a partir de ahí que la inercia hiciera el resto. Mi propósito no era el ansiado número 1 (que creo haber alcanzado en alguna ocasión) sino demostrar la fragilidad del criterio. Mediante el spam o el regalo se puede permanecer en una posición elevada del ranking. Es como las listas de los 40 Principales: se puede trepar ya sabemos cómo. Cuidado, con esto no quiero decir que todos los que ocupan tales posiciones lo hayan hecho gracias a procedimientos como éste. Nada más lejos de mi intención sostener algo así. De hecho, más que la compra cruda, el spam  -sobre el que hablaré más tarde- suele ser suficiente.
A lo que iba: las editoriales, a mi juicio, no parecen comprender que hay otros factores más estables y que garantizan que el salto del digital al papel se llevará a cabo con éxito y no dé algunas de las desagradables sorpresas que está dando. Indicios más fiables podrían ser: no sólo las reseñas y valoraciones en Amazon –que también se pueden alterar- sino la utilidad que éstas han tenido para otros lectores (son detalles en los que los amiguetes ya no caen, luego son objetivamente más fiables), la presencia en la Red y las reacciones del los lectores, etc.
No tengo nada contra las editoriales, al contrario, tengo muy buenos amigos en ese sector, y por supuesto no voy a salir con el lamento lacrimógeno del escritor resentido porque aún no han publicado su fabulosa novela. Nada de eso. Mi prioridad, repito, son los lectores. A ellos me debo y están respondiendo muy bien. De modo que cuando las editoriales se cansen de “palmar” pasta y deseen recuperar sus inversiones (tal y como sucedió, por ejemplo, con la genial Eva García Sáenz y su Saga Longevos), ya saben dónde estoy [Risas]

- ¿Qué opinas de la Generación Kindle, de la que tú eres uno de los miembros principales?
- La Generación Kindle es una preciosa denominación para referirse al conjunto de escritores que publicamos en Amazon. Lamenté mucho la serie de discusiones acerca de quién acuñó el término (parece que Esteban Navarro, a quien mando un fuerte abrazo desde aquí, finalmente se alzó con el galardón) y otras cuestiones.
No creo que yo pueda considerarme uno de sus miembros principales y, desde mi punto de vista, su mejor función es la de mantener a un grupo unido y vinculado. Por lo demás, no deseo ser valorado de acuerdo a la pertenencia a un grupo y mucho menos que se me atribuya una ideología compartida o ciertos procedimientos. Una etiqueta sólo debe emplearse para fortalecer, jamás para discriminar.

- Eres una persona con “mucho tirón” en las redes sociales, sobre todo en Twitter. Si funcionase el boca oreja, tu libro sería un best-seller. ¿Qué está fallando? ¿Es posible que no te publicites/promociones tanto como hacen otros escritores, que están todo el día con el “spameo” como tú le llamas cada vez que pones un tuit sobre tu novela?
- Es un tema comprometido y no tengo claro poder ofrecerte una respuesta precisa (si la supiera, quizá no me estarías haciendo esta pregunta [Risas]). Al principio, como buen novato, abusé del spam, más por desconocimiento de las reglas en Twitter que por otra cosa. Y vuelvo a insistir para evitar malentendidos: me parece una forma muy lícita de obrar y admito que tiene beneficios inmediatos (dudo mucho que duraderos). A quien le sirva, estupendo. Personalmente, creo que es una técnica de “segunda división” y lo argumentaré: no he visto a ningún personaje popular que promociones su trabajo cada cinco minutos y, cuando no, que otros compañeros lo hagan por él. Tú que conoces personalmente a Ken Follet, ¿lo has visto decir cada cinco minutos lo bueno que es su libro y que deberías comprarlo? Tiendo a creer que no.
Asumo que mis declaraciones desagradarán a un buen número de compañeros, pero reitero que cada cual debe seguir el procedimiento que mejor le funcione.
Aunque las ventas suban con el método spam, quien lo practica constantemente pierde prestigio, pierde seguidores incluso (unfollow). En una ocasión me dijeron algo parecido a: “me parce bien tu punto de vista, pero mientras no juegue en `primera división´ seguiré haciendo esto”. Y lo respeto, aunque opino que si el procedimiento para ganar prestigio es el mecanismo de convertirse en “cabeza de ratón”, quizá uno jamás pase de ahí…
Un buen amigo me dijo que iba a limpiar su TL, ya que en lugar de un Time Line parecía un Teletienda. Lo comprendo.
A nivel personal, me interesa crear comunidad más que intentar hacerme rico vendiendo libros a 0,99€ en Amazon. Siento una gran responsabilidad hacia mis seguidores –algunos de los cuales tienen cuentas verificadas, ya sabes, las del circulito azul- y no estoy dispuesto a llenar el TL de nadie de basura. Sólo hay un modo de interesar a los demás: dale algo que les interese a ellos y no sólo a ti. Si además es algo de calidad, tanto mejor.

- Por lo que te sigo, creo que eres uno de los pocos escritores que no tienes “piques” con tus compañeros de profesión. ¿Qué opinión te merece que un escritor intente hundir la obra de otro con comentarios malintencionados en las plataformas donde se venden vuestros libros?
Como te he comentado a raíz de lo de Generación Kindle, no comprendo por qué debería pelearme con compañeros que buscan lo mismo que yo. Hay editoriales y lectores para todos. Por favor, no perdamos la calma… ni la clase.
Yo no entro en disputas con nadie, no va conmigo. Es más, si puedo, incluso me gusta ayudar, tal y como otros me han ayudado a mí.

- Enlazando con la pregunta anterior, no solamente no tienes “piques”, si no que además formas un tándem perfecto con, por ejemplo, Sara Ventas. ¿Qué opinas de ella como escritora?.
- Tengo una excelente relación con Sara. Me parece que es una escritora fabulosa, una persona aún mejor y que en breve nos dará alguna sorpresa más que agradable. Llegará lejos.

- Sé que eres una persona muy agradecida y que no olvidas los apoyos. ¿Cómo definirías a Marc Alonso, el auténtico impulsor/promotor de la “Generación Kindle?
- No, no olvido los apoyos. No puedo olvidarme de personas como tú, como Marc (nuestro “Agente Kindle”), Juan D Santamaría (@wishu para los amigos) y de otras tantas personas que mostraron su apoyo al principio. Indudablemente, todas las personas que han llegado detrás tienen mi más profunda y sincera gratitud. Sin ellas, nada de esto estaría teniendo lugar.
Marc, Juan D, los artífices de @Gen_Kindle en Twitter y Facebook son dos personas adorables. Al igual que sucede contigo, su labor de difusión de la literatura resulta inestimable,  totalmente necesaria y loable. Les envío un fuerte abrazo desde aquí.

- Publicarás la continuación de El búnker de Noé el 21 de Diciembre, el día en que, según las profecías mayas, acabará el mundo. ¿Cómo te imaginas tú ese fin?
- Para mí, el fin ya ha llegado. No es un fin físico, claro está, sino el cambio de época. Lo que lamentablemente está sucediendo estos días (meses… años) no es sino una muestra de que nuestra concepción del mundo se está viniendo abajo. Realmente asistimos a los estertores del Sistema, al intento cada vez más torpe y obsceno por mantener el statu quo. Algo, por lo demás, que no se conseguirá. Una nueva era ha comenzado y es imparable.

- ¿De dónde salió la idea de tomar un café con tus lectores? (por cierto, a mí me lo debes desde hace 8 meses, imagino que será porque estás esperando a pagarme directamente unas cañas cuando algún editor “inteligente” te publique).
¡Ah, sí, ese café que te debo! Me parece que ya lo resolvemos como tú dices. Cuando algún, editor inteligente o no pero sí “avaricioso” (porque se va a hinchar [Risas], tenga a bien ampliar su cuenta bancaria, veremos por qué nos decantamos [Risas].
La idea surgió de hacer una especie de parodia de la cuestión de la piratería. Me dije “¿qué es imposible de piratear?” La respuesta es obvia: yo mismo. Y de ahí surgió la idea de #UnCaféConGabri, que llegó a El País, El Cultural (de El Mundo), la revista Qué Leer, etc. Sí, fue muy gracioso. Aunque debo confesar que ¡no he tomado ni un solo café con mis lectores!

- Muchas gracias por haber respondido a todas mis preguntas. Perdón, me olvidaba ¿Me adelantas el título del nuevo libro o eso es como el traje una novia, el secreto mejor guardado?.
- Gracias a ti por esta fabulosa entrevista. Ha sido un placer charlar contigo y con el resto de lectores. ¿Mi nueva novela? Mmmmm, no tenía pensado desvelarlo hasta dentro de unos días, pero creo que te debo una exclusiva y, en consecuencia, te daré dos: título y temática.
La novela se llama Estación Orichalcum y aborda la cuestión de la Atlántida y el Triángulo de las Bermudas, si bien, como puedes imaginar, nada es lo que parece en una novela de Gabri Ródenas. Como autor debo confesar que, aunque la historia es totalmente ficticia, la información contenida en ella no lo es, de modo que, muy a mi pesar, no puedo garantizar que partes de la novela no estén, directa o indirectamente, basadas en hechos reales. Inquietante.
Sin duda, el público disfrutará con esta nueva entrega del bueno de León Poiccard y compañía.

Aquí tenéis la esperada exclusiva: el título de la novela y un poco de su argumento. ¿Suena interesante, verdad? Pues empezad ya el El búnker de Noé los que no lo hayáis leído, porque para el 21 de Diciembre cada vez falta menos....