31 de diciembre de 2011

1280 almas (Jim Thompson)

Datos técnicos
Título: 1280 almas
Autor. Jim Thompson
Editorial: Punto de Lectura. Colección Zona Negra.
Primera edición: marzo de 2.007.

Sinopsis

1280 almas alude al número de habitantes de la pequeña población de Pottsville. Se acercan las elecciones y el sheriff duda de que vaya a salir reelegido.
La ambición y la falta de escrúpulos de Nick Corey, que no duda en matar para mantenerse en el poder y vengarse de sus votantes, dejará entrever una mezquindad generalizada que muestra su cara más aterradora en el núcleo familiar del narrador protagonista.


Autor
Jim Thompson nació en 1906 en Oklahoma (Estados Unidos) y creció en Texas. Su padre fue un sheriff que tuvo que dejar su puesto tras ser acusado de malversación de fondos.
A lo largo de su vida Thompson trabajó en diferentes oficios. Influenciado por su autor favorito, Fiodor Dostoivesky, Thompson comenzó a escribir en los años 40. Su debut se produjo con la novela Aquí y Ahora (1942), libro de inspiración autobiográfica que contaba con el protagonismo de un botones de hotel.
Sus novelas, historias criminales de perspectiva cínica, taciturna, llenas de antihéroes perdedores y psicópatas, nihilistas y alienados, aparecieron en publicaciones pulp durante las décadas de los 40 y 50. Entre ellas El Trueno (1946), Sólo Un Asesinato (1949), El Asesino Dentro De Mí (1952), Una Cabaña En El Sur, El Criminal (1953), Los Alcohólicos (1953), Libertad Condicional (1953), En Bruto (1954), Asesino Burlón (1954), Una Chica De Buen Ver (1954), Una Chica Endemoniada (1954), Un Cuchillo En La Mirada (1955), Ciudad Violenta (1957), La Huida (1959), Los Transgresores (1961), Los Timadores (1963), 1280 Almas (1964), Texas (1965), Al Sur Del Paraíso  (1967), El Hijo De La Ira (1972) o La Sangre De Los King (1973).
Bad Boy (1953) fue un libro autobiográfico y El Embrollo una novela editada de forma póstuma en los años 80.

Varios de sus libros, como “La Huida”, “Los Timadores” o “El Asesino Dentro De Mí”, fueron llevados al cine.
En la industria de Hollywood también colaboró con Stanley Kubrick en los guiones de dos de sus mejores películas, “Atraco Perfecto” y “Senderos De Gloria”.

Argumento
En lugar de hacer un resumen del libro, es mejor que haga una selección de los párrafos que más me han llamado la atención que, por cierto, no son pocos:
  • Bien, señor, el caso es que yo debería haberme encontrado a gusto, tan a gusto como un hombre puede encontrarse. Porque allí estaba, jefe de policía de Potts County y ganando al año casi dos mil dólares, sin mencionar los pellizcos que sacaba de paso. Por si fuera poco, tenía alojamiento gratis en el segundo piso del palacio de justicia, un sitio tan bonito como el que un hombre pueda desear; hasta tenía cuarto de baño, de manera que no me veía en la necesidad de bañarme en un barreño ni de ir a un lugar público, como hacían casi todos los del pueblo. En lo que a mí me concernía, creo que podía afirmarse que aquello era el reino de los cielos. Para mí lo era, y parecía que podía seguir siéndolo -mientras fuera comisario de Potts County-, con tal de que me preocupara sólo de mis propios asuntos y sólo detuviera a alguien cuando no tuviese más remedio, y de que el detenido fuera un don nadie.
  • Lo único que había hecho en mi vida era trabajar de comisario. Era todo cuanto podía hacer. Lo que es otra forma de decir que todo cuanto podía hacer se reducía a cero. Y si dejaba de ser comisario, no tendría ni sería nada.
    Era un hecho duro de afrontar: el que no fuera más que una nulidad que no hacía nada. Y a esta preocupación se sumaba otra más. Que pudiera perder el empleo sin que Myra dijese o hiciese nada.
  • En las veces anteriores siempre había hecho correr la voz de que estaba contra esto y contra aquello, contra cosas como las peleas de gallos, el whisky, el juego y demás. De este modo, la oposición pensaba que lo mejor era levantarse contra lo mismo, sólo que con un ímpetu dos veces mayor que el mío. Y entonces iba yo y abandonaba. Porque casi todos pueden hacer discursos mejores que los míos y cualquiera podría resultar mas contundente en favor o en contra de una cosa. Y es que yo no he tenido nunca convicciones muy arraigadas respecto a nada. Ni las tengo.
    Bueno, el caso es que cuando llegaba el momento de optar parecía que la gente se iba a quedar sin diversiones si se votaba a mis oponentes. Lo único que podía hacerse sin correr el riesgo de ser arrestado era beber gaseosa y besar como mucho a la propia esposa. Y a nadie le gustaba demasiado la idea, esposas incluidas.
    Así las cosas, mi imagen mejoraba ante el pueblo. Era el típico caso del mas vale malo conocido que bueno por conocer, porque lo único que había que hacer era oírme y mirarme un rato para darse cuenta de que yo no protestaba gran cosa contra nada, salvo contra el que dejaran de pagarme el sueldo, y de que mi cacumen no prometía grandes éxitos aun cuando me propusiera hacer algo. Me limitarla a dejar que las cosas fueran como siempre habían sido, porque no había demasiados motivos para cambiarlas. El caso es que cuando se contaban los votos, yo seguía siendo jefe de policía.
Opinión personal
Este libro me lo recomendó una bloguera a la que he conocido a través de una página de lectura a la que pertenecemos las dos. No es el primero que me recomendaba y, como en el caso anterior, ha acertado plenamente.
He de decir que no es que no hubiera leído nada de este autor, es que ni siquiera me sonaba su nombre. Después he sabido que es un escritor de los llamados "malditos" y que muchas de sus novelas han sido llevadas al cine con gran éxito.
Esta en concreto, a mí, me ha encantado. Escrito en primera persona, creemos que conocemos todos y cada uno de los pensamientos del protagonista, pero, como no es así, no conseguimos saber que es realmente lo que le mueve a actuar, si la bondad o la maldad.
Una novela corta, en la que vemos, a través de Nick Corey, todas las debilidades del alma de una persona. Lo que nos hace engancharnos al libro es que dudamos de que lo que nos está contando el autor sea cierto, porque en todo momento tenemos la sensación de que nos falta algo, aunque no sabemos qué, y es que el autor está jugando con nosotros.
Además, es un libro muy divertido, con el que me he reído bastante, porque algunas cosas de las que suceden son entre surrealistas y kafkianas.
El estilo es fácil y directo y el personaje principal, Nick Corey, es de los que no se olvidan: tan pronto piensas que es rematadamente imbécil (en lugar de dedicarse a su trabajo, está constantemente ayudando a la gente) como que es un auténtico manipulador. Me gusta que el autor juegue conmigo, porque si no, me aburro.
Y voy a leerme todos los libros que publicó que, aunque son muchos, todos son muy cortitos y se leen en un rato
Un libro muy recomendable.

Leído el 31 de Diciembre de 2.011