14 de enero de 2012

Gataca (Franck Thilliez)

Datos técnicos
Título: Gataca
Autor: Franck Thilliez
Editorial: Destino. Colección: Áncora&delfín
Primera edición: Enero de 2.012

Sinopsis
El cadáver de una estudiante de biología, descubierto en la jaula de un chimpancé. Los restos de una familia de neandertales a los que mató un cromañón, hallados en un macizo alpino. El asesino de niños Grégory Carnot, encontrado muerto en su celda. Un ginecólogo que investiga sobre genética, salvajemente asesinado en su domicilio.
¿Qué invisible hilo une estos crímenes atroces, cometidos con 30.000 años de diferencia?.
Una vez más, Lucie Henebelle y Frank Sharko, destrozados por la terrible experiencia vivida se unen para lleva a cabo una investigación sobre la evolución de las especies que les conducirá a las raíces del mal.

Autor
Franck Thilliez es un ingeniero en nuevas tecnologías, que actualmente se dedica en exclusiva a la escritura. Desde el éxito de su primera novela, El ángel rojo (2003), se dedica en exclusiva a la escritura.
Sus novelas se caracterizan por unas tramas cada vez más complejas y por tener una sólida base científica.

Argumento
Como en el libro anterior, Thilliez nos cuenta una serie de historias independientes (bióloga muerta en una jaula, suicidio de un asesino de niños, asesinato de un ginecólogo, un hallazgo prehistórico), que para el lector, en principio, no tienen ninguna relación aparente ni ningún nexo de unión, y que investigan de manera independiente Sharko y Henebelle. Hasta que los dos deciden unir sus fuerzas y llevar juntos las pesquisas. 
Poco a poco vamos descubriendo una compleja trama, cuando las piezas empiezan a encajar como si de un puzzle se tratara, hasta que llegamos a las raíces del mal en el estado más puro. ¿Qué tiene que ver la lateralidad con la violencia? ¿Qué significado tienen las escenas invertidas?. ¿Qué son las huellas genéticas?
  • Algo afecta a los gemelos de nuestra familia. Ignoro si... si hubo gemelos en generaciones precedentes, habría que hacer difíciles investigaciones, pero una cosa es cierta: los conflictos no resueltos, los secretos, las cosas silenciadas, siempre vuelven a salir a la luz, repitiéndose de generación en generación. No te puedes imaginar la de casos que me ha explicado esa terapeuta. Freud ya se refirió a la posibilidad de la transmisión de un mal a través de un inconsciente que uniera a los miembros de una misma familia.
  • ¿Le dijo Éva Louts que había visto un dibujo invertido en la celda de una cárcel? 
    —Me habló de ello, en efecto. Por lo que parece, ésa fue la razón que la trajo hasta nuestro laboratorio. También ella requirió las explicaciones que le acabo de dar. Ante todo, lo que la subyugaba era la violencia y lo extraño de esa escena. Una escena que no tenía lógica. 
    ...
       creo que en este libro se hallan enterradas siete huellas genéticas diferentes, en medio de otros datos anodinos. Siete códigos de barras de siete individuos que tal vez existan en nuestro planeta.
  • A priori, unos asesinos violentos despiadados. Eso hace que potencialmente haya seis tarados en libertad, en algún lugar. Los cadáveres de Fontainebleau prueban que por lo menos uno de ellos está activo. Por lo que respecta a los otros, son bombas de relojería que, si seguimos a este ritmo, no tardarán en explotar.

Opinión personal
En el díptico formado por El síndrome E y Gataca, Thilliez aborda el tema de la violencia, en el primero de manera temporal y en el segundo de manera cronológica, es decir, en uno llevándonos de uno a otro país, y en el siguiente haciéndonos avanzar y retroceder en el tiempo.
Afortunadamente, leí El síndrome E y este libro seguidos, porque a pesar de que el autor diga que son historias completamente independientes y que se puede leer Gataca sin haber leído El síndrome E, yo no estoy de acuerdo con él, fundamentalmente porque en las últimas páginas de este último se produce un cliffhanger y necesitamos saber lo que ha sucedido. Y si leemos en orden inverso, ese desenlace inesperado ya lo conocemos.
Respecto a los personajes, Thilliez nos cuenta al final del libro: hay algo que he comprendido ahora y que es uno de los principales motores de mi escritura: construir buenos personajes es tan importante como crear una buena historia. Como diría un buen especialista en biología evolutiva (!), los conejos corren más deprisa que los zorros simplemente porque corren para sobrevivir. Franck y Lucie corren para sobrevivir, y es en el sufrimiento, la contradicción y la lucha donde mejor se expresan. Me gustan así, y deseo que me sigan acompañando en ese sentido.
También dice el propio autor que sacrifica las descripciones en beneficio de la acción y lo hace de forma magistral. 
En cuanto al título, aunque un poco extraño a primera vista, en la novela descubrimos el porqué y cuál es su significado, una de las muchas sorpresas que nos llevamos.
El libro nos engancha, con un ritmo trepidante, desde la primera página, primero porque queremos saber el desenlace de El síndrome E y después porque queremos conocer el del actual. 
Una lectura que absorbe y que no te deja respirar hasta que has terminado, con un final sorprendente, que lo es aún más cuando el autor nos dice que la mayoría de los fenómenos científicos descritos en la obra son verdaderos.


Valoración: 8,5.

Leído el 16 de Enero de 2.012