9 de enero de 2012

La juguetería errante (Edmund Crispin)

Datos técnicos
Título: La juguetería errante (The moving toyshop)
Autor: Edmund Crispin
Editorial: Impedimenta
Primera edición: Noviembre de 2.011

Sinopsis
Cuando el poeta Richard Cadogan decide pasar unos días de vacaciones en Oxford tras una discusión con el avaro de su editor, poco puede imaginar que lo primero que encontrará al llegar a la ciudad, en plena noche, será el cadáver de una mujer tendido en el suelo de una juguetería.
Y menos aún que, cuando consigue regresar al lugar de los hechos con la policía, la juguetería habrá desaparecido y, en su lugar, lo que encontrarán será una tienda de ultramarinos en la que, naturalmente, tampoco hay cadáver.
Cadogan decide entonces unir fuerzas con Gervase Fen, profesor de literatura inglesa y detective aficionado, el personaje más excéntrico de la ciudad, para resolver un misterio cuyas respuestas se les escapan.
Así, el dúo libresco tendrá que enfrentarse a un testamento de lo más inusual, un asesinato imposible, pistas en forma de absurdo poema, y persecuciones alocadas por la ciudad a bordo del automóvil de Fen, Lily Christine III.

Autor
Edmund Crispin, seudónimo de Robert Bruce Montgomery, nació en Inglaterra en 1.921 falleciendo en 1.978, aunque llevaba casi treinta años sin escribir. Sus relatos policíacos, rebosantes de agudeza y humor,  protagonizados por Gervase Fen, le hicieron ocupar un destacado lugar entre los escritores británicos de novelas de detectives.
La juguetería errante se publicó en España la primera vez con el título de El bazar diabólico.


Argumento
Richard Cadogan, después de tener una pelea con su editor, decide pasar unos días de descanso en la ciudad de Oxford. Allí encuentra la puerta de una juguetería abierta y decide entrar, descubriendo el cadáver estrangulado de una mujer.
Cuando informa a la policía de lo sucedido y vuelven al lugar, la juguetería ha desaparecido y en su su lugar hay una tienda de ultramarinos.
Junto con Gervase Fen intenta resolver el caso, una una trama llena de pistas y pistas, hasta que tenemos a  todos los posibles asesinos en una "habitación cerrada" y hay que averiguar quién de ellos es el auténtico culpable.

  • Porque lo que había en el suelo era el cuerpo de una mujer de edad, y no cabía la menor duda de que estaba bien muerta.Cosa extraña, no se sentía sorprendido; el enigma se había aclarado, la misteriosa atracción del desierto bazar quedaba conjurada y explicada. 
  • Miró excitado a derecha e izquierda. Una farmacia y una tienda de telas. Más allá, a la derecha, una carnicería, una panadería, una papelería, y a la izquierda, un almacén de trigo, una sombrerería y otra farmacia. 
    El bazar de juguetes había desaparecido.
  • Las excentricidades de Gervasio Fen, profesor de Lengua y Literatura inglesas y académico de San Cristóbal, no quedaban dentro del tipo tradicional del catedrático; pero eran soportadas más o monos alegremente por sus colegas, a los cuales les constaba que estaban abocados a un desaire en el caso de encararse con él.
  • Subimos; pero, naturalmente, allí no se encontraba el cuerpo y todo era en absoluto diferente. Las escaleras y el pasillo se hallaban alfombrados y todo estaba limpio y ventilado; el mobiliario, cubierto con fundas, y por lo que respecta al gabinete, era distinto por completo de aquél donde yo estuve. Creo que fue en este punto donde la Policía se convenció realmente de que yo estaba loco.

Opinión personal
La novela, que entra dentro de los patrones clásicos del género detectivesco inglés pero sin seguirlos exactamente, es entretenida, con algunos capítulos auténticamente surrealistas (persecuciones con Lady Christine III o que un camionero diserte sobre Lawrence), y está plagada de referencias literarias (juego de Personajes de ficción detestables o Libros infumables), e incluso hay un momento en que el propio Fen busca títulos para las próximas novelas de Crispin.
Los diálogos son divertidos e ingeniosos, llenos de un humor socarrón.
Fen, el alter ego de Crispin, se mueve por la intuición para resolver los casos, por lo que en ningún momento sabemos como se va a resolver la situación, y eso nos mantiene enganchados.
El libro me ha defraudado bastante. Posiblemente porque tenía muchas expectativas puestas en él: me lo habían recomendado muchas personas y todas las reseñas que había leído sobre la obra la calificaban como muy buena o excelente. Para mí no pasa de ser una obra más, que se deja leer fácilmente, pero de la que fácilmente se puede prescindir si tienes una interminable lista de libros pendientes.




Valoración: 6.

Leído el 9 de Enero de 2.012