21 de mayo de 2012

Donde siempre es Otoño (Ángeles Ibirika)

Datos técnicos
Título: Donde siempre es Otoño
Autor: Ángeles Ibirika
Editorial: Booket
Primera edición: Mayo de 2.012

Sinopsis
Como cada otoño, Ian O´Connell, afamado escritor de novelas de amor, se aísla en su apartado refugio de Crystal Lake para escribir su nuevo éxito. 
En su desesperada búsqueda de la inspiración que por primera vez le ha abandonado, encontrará a Elizabeth Salaya. 
En ese entorno idílico, mientras la va convirtiendo en la protagonista de su novela, el amor comenzará a entretejerse entre los dos sin que él sea consciente. 
Un amor que nunca creyó que existiera más allá de los libros, y que, junto al gran secreto que esconde Elizabeth y por el que intentará alejarlo de su lado, le harán dudar de todo lo que hasta entonces había creído firmemente. 
En la hirviente Manhattan, envuelta en el ardor de los candidatos en plena carrera hacia la Casa Blanca, los caminos de Ian y Elizabeth volverán a cruzarse. 
Pero en medio de intrigas, ambiciones y cadenas de favores que amenazan con tambalear los cimientos de la alta sociedad neoyorquina, será enfrentarse a sus sentimientos y miedos lo que cambie sus vidas para siempre.


Autor
Ángeles Ibirika nació en Ugao-Miraballes, un pequeño pueblo cercano a Bilbao. Amante de la naturaleza, los animales y la vida sosegada, vive en el campo en compañía de su esposo, sus dos hijos y sus perros.
Siempre ha trabajado rodeada de libros; en las oficinas de una editorial o regentando su propia librería, que dejó para tener a su segunda hija y dedicarle su tiempo por entero. Cuando sus hijos dejaron de necesitarla resurgió su inquietud por escribir, cambiando las poesías que plasmó en su juventud por novelas cargadas de sentimientos.
La propia Ángeles ha dicho: Mi gran reto es emocionar con mis historias, conquistar la complicidad del lector. Conseguir que se sienta tan unido a los personajes que tras meses de haber cerrado el libro se pregunte, de vez en cuando, qué habrá sido de ellos después de superar tantas calamidades.
Es autora de Entre sueños (2010), galardonada como mejor debut romántico y mejor novela romántica contemporánea en El Rincón Romántico y con el Premio RománTica’S a la mejor autora revelación española; y Antes y después de odiarte (2011), con la que ha ganado dos premios Dama (mejor novela romántica nacional del año y mejor novela romántica contemporánea). 
Donde siempre es otoño es su tercera novela publicada.

Argumento
Todos los otoños, el prestigioso autor de novelas románticas Ian O’Connell, se va a su cabaña de Crystal Lake, en Nueva Jersey, para aislarse y poder escribir un nuevo best-seller.
Pero este otoño, la inspiración no llega. Un día, mirando por la ventana, descubre a una hermosa mujer, con la que empieza a obsesionarse.
Finalmente, consigue hablar con ella, Elizabeth Salaya, y esta mujer se convierte no solo en la protagonista de su nueva novela, sino, también, en la de su vida.
¿Será Ian capaz de asumir lo que le está pasando, él que sólo creía en el amor que existía en sus novelas, no en el de la vida real? ¿Conseguirán Ian y Elizabeth superar todos los obstáculos que la vida ha puesto en su camino?

  • Aún tuvo fuerzas para gritar al sentir que le rompían los dedos de la mano derecha. No podía moverse. Ni siquiera para hacerse un ovillo y proteger su magullado cuerpo por si aún no se habían cansado de golpearlo. Derrumbado en el suelo de la Rivera Verde del río Hudson, mientras el aire no le alcanzaba los pulmones, sólo podía pensar en ella y en que, si ése era el precio por haberla tenido, una y mil veces que volviera a nacer, una y mil veces se ofrecería a esa tortura por volver a tenerla. El dolor físico no importaba. Era peor el del alma, el que le provocaba saber que ella lo quería apaleado, roto por fuera y por dentro, hundido; y tal vez hasta lo quería muerto. Y en esa cruel agonía encontró su único y desgarrador consuelo. La complacería. Moriría para complacerla una última vez.
  • Dicen que un instante puede cambiarnos la vida. Que un encuentro al que no damos importancia puede convertirse en el suceso que marque toda nuestra existencia. Dicen que puedes ser testigo de ese intervalo fugaz y mágico en el que la rueda del destino se detiene, duda y termina variando la dirección y ocasionando que nada vuelva a ser igual. Tampoco él supo distinguir ese momento clave en el que su propio universo, absolutamente perfecto, comenzó a quebrarse. No entendió la trascendencia que tendría ese segundo exacto ni vislumbró el motivo por el que de pronto se le aceleró el corazón. Nada le hizo presentir que estaba asistiendo al sencillo hecho que iba a alterar todo su mundo y que, sobre todo, iba a cambiarlo a él.



Opinión personal
Llevaba unos días que no “me encontraba” con ningún libro, ninguno conseguía engancharme lo suficiente. Y pensé que lo mejor era una romántica, para desconectar totalmente. Y en ese tipo de literatura, la mejor, para mi gusto, es Ángeles Ibirika.
No soy mucho de este  género, me gusta más el chick-lit, porque con él, además de llorar, me río, pero he de reconocer que de vez en cuando me gustan estos libros, que me hacen perder un sístole cada dos diástoles, que me tienen el corazón como si fuera un ascensor bajando y subiendo del estómago a la garganta, y que me dejan sin aliento en más de una ocasión. Y, claro está, que me tienen con la lágrima puesta desde la página 4 hasta el final.
Si están bien escritos, como es el caso, porque uno de las que he leído este año (que tiene un montón de premios), me dejó igual que estaba.
A lo que interesa, que todavía ando enredada en esa maraña de sentimientos y no he puesto los pies en el suelo.
La portada es preciosa y muy significativa: la ventana por la que Ian ve por primera vez a Elizabeth. El tíulo, muy bonito, y si os fijáis, Otoño está con mayúsculas, porque es el protagonista principal de la obra.
El otoño es una estación que no me gusta nada, lo mío es la primavera. Pero con este libro lo he empezado a ver con otro ojos, como que para renacer, primero hay que morir, que para ser nosotros mismos, no lo que aparentamos ser, tenemos que desprendernos de todo lo que oculta nuestro verdadero interior, como hacen los árboles en esa época.
El tema, por supuesto, es el amor, pero en el más amplio sentido del término, porque también hay mucha amistad y mucho cariño en sus páginas.
Ambientada en Estados Unidos, principalmente en la ciudad Manhattan, y estructurada en 49 capítulos titulados (El corazón tiene razones que la razón no entiende, Lluvia en el alma o Lo que eres en mí), divididos en escenas (separados por la hoja de un árbol), siguiendo un hilo cronológico lineal (excepto en los dos últimos capítulos, en los que hay muchos flashbacks), la trama fundamental, la historia de encuentro/amor/desencuentro/odio de los protagonistas, está muy bien armada, con una subtrama política que enlaza perfectamente con la principal, y con una “misteriosa” que no descubriremos hasta casi al final y que nos mantiene en vilo durante toda la novela.
Escrita en tercera persona, con un narrador omnisciente, con un estilo ágil y una prosa muy cuidada, que nos va envolviendo con la magia de las palabras, como si de las hojas de los árboles cayendo en otoño se tratara, y con un ritmo calmado, para que podamos saborear todas y cada una de esas palabras, la autora nos va enredando en la historia, y dejamos de ser espectadores de la historia de amor y pasamos a ser partícipes de ella, porque consigue llegarnos al corazón.
Los personajes están muy bien caracterizados, más psicológica que físicamente, y me he encariñado con Ian desde el primer momento. Y, algo que últimamente me cuesta bastante, también me he identificado con Elizabeth. Pero de todos, el que más me ha gustado ha sido Edgar, por su sentido de la amistad.
Los espacios y ambientes muy bien conseguidos: leyendo la escena de Baltimore, incluso he podido sentir la lluvia cayendo sobre mí.
El desenlace es conmovedor. Con tres giros inesperados, consigue un final sobrecogedor, que seguro que consigue arrancarte alguna lágrima (a mí un mar, porque es imprevisible).
No deseches esta novela porque sea un libro romántico. Aquí no hay sensiblería ni ñoñería, que es por lo que muchas personas reniegan de este tipo de literatura. Aquí todo es sensibilidad, emociones a flor de piel, sentimiento, sensualidad, pasión…  
Esta novela me ha hecho reafirmarme en mis convicciones: los sueños, si se sueñan bien, siempre terminan cumpliéndose.



Valoración: 9

Leído el 21 de Mayo de 2.012

14 comentarios:

  1. Esta novela cada vez se asoma a más blogs, y más ganas dan de leerla. A ver que te parece a ti. Besillos!

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    1. Hola, Marilú!
      A mí me ha parecido fantástica, pero anoche, cuando la terminé, era muy tarde para ponerme a reseñar, y me gusta subir los libros el mismo día que los leo.
      Un beso.

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  2. Esperaremos pues, esa reseña completa. Pero pinta muy pero que muy bien!!
    Besos
    Lupa

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    1. Hola, Lupa!
      Me gusta subir el libro el mismo día que lo leo, aunque haga la reseña al día siguiente. Anoche era demasiado tarde para ponerme a pensar.
      Me ha gustado mucho, porque está llena de sentimientos.
      Besotes.

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  3. La novela romántica no me gusta nada, pero tras leer tu reseña tengo claro que de ñoñería nada de nada, así que lo leeré seguro, sin reservas.
    Besos,

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  4. A mí tampoco me hace tilín, Carmen, pero aquí hay sentimiento, no ñoñería.
    Me alegra que te haya gustado.
    Un beso enorme.

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  5. Hola guapa, este genero no es de los mios, pero me ha picado la curiosidad, ami me gusta la primavera y el otoño, el otoño donde se muere y la primavera donde se renace. Beines.

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  6. Hola!
    Leo muy poca romántica, pero me gusta Ibirika, porque no es empalagosa.
    Sigo quedándome con la primavera, aunque ahora voy a mirar al otoño con otros ojos.
    Besitos.

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  7. Veamos, Montse, que me arremango...
    Cuando he leído "que me hacen perder un sístole cada dos diástoles" me he sonreído, no he podido evitarlo. Luego has ido girando poco a poco el tono supongo que tomando el del propio libro, y cambiando el concepto de romanticismo azucarado que me suele repeler.
    Reconozco que había leído en más sitios que no era almibarado, pero le has puesto "la puntilla". Me lo llevo
    Besos y gracias!

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    1. Jajaja!
      Es que te he imaginado, arremangándote y poniéndote hasta los guantes de boxeo.
      Eso de un sístole cada dos diástoles en un homenaje a Sabina, parafraseando una de sus canciones.
      Un beso enorme y muchas gracias a ti.

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  8. Últimamente no hago más que leer reseñas de esta novela!
    Tiene muy buena pinta =)

    Besotes

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    1. Se ha debido de poner de moda, o la editorial hizo una buena campaña, no lo sé.
      La leí porque me gusta mucho la Ibirika. Me alegra haberte convencido un poquito más.
      Un beso enorme.

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  9. Aqui tienes una nueva seguidora a la que le gusta leer mucho, pero que hace tiempo tenia un poco abandonado este buen habito... Me leere este libro para empezar que me apetece algo que me enganche como cuando era joven! Besos!

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  10. Hola, Eva!
    Bienvenida al blog, pero, fundamentalmente, a mi vida. Es un libro muy entretenido, aunque no el mejor de Ibirika para mi gusto (mi preferido es "Antes y después de odiarte").
    Un beso enorme.

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