29 de septiembre de 2012

The Century 2. El invierno del mundo (Ken Follett)

Datos técnicos
Título: El invierno del mundo (Winter of the world)
Autor: Ken Follett
Editorial: Plaza&Janés (colección éxitos)
Primera edición: septiembre de 2.012

Sinopsis
Ken Follett continúa la apasionante historia de las cinco familias europeas que nos cautivaron con La caída de los gigantes.
En esta ocasión, son los hijos de los protagonistas de la entrega anterior los que, a través de sus luchas personales, políticas y militares, nos muestran la historia de unos años que cambiaron el mundo para siempre.
De la mano de los Williams, los Fitzherbert, los Kostin, los Ulrich y los Dewar, emprendemos un apasionante viaje a través de los acontecimientos que marcaron sus vidas y las de un mundo que se desmorona, desde el ascenso del Partido Nazi al poder en 1.933, auténtico preludio de la Segunda Guerra Mundial, hasta el inicio de la Guerra Fría en 1.949.
La trilogía The Century combina la dimensión épica y el drama humano, sello distintitvo en las obras de Ken Follett, a una escala nunca antes concebida, ni siquiera por él. Con la misma habilidad que en sus novelas ambientadas en la Edad Media, en The Century el autor sigue los destinos entrelazados de tres generaciones de cinco familias: una galesa, una inglesa, una rusa, una alemana y otra estadounidense.
La primera novela, La caída de los gigantes, está enmarcada en los cruciales acontecimientos de la Primera Guerra Mundial y la Revolución Rusa. La que nos ocupa, El invierno del mundo, se centra en la Segunda Guerra Mundial y, la tercera, en la Guerra Fría.
The Century narra en esencia el siglo XX y permite contemplar en primera persona una de las épocas posiblemente más convulsas, violentas y determinantes de nuestra historia.
Ken Follett es el gran maestro de la novela contemporánea. Su estilo ágil, sencillo y de ritmo vibrante, combinado con su capacidad para conmover a los lectores, garantiza una lectura para no parar hasta la última página.

Autor
Ken Follett nació en Cardiff (Gales), pero cuando tenía diez años su familia se trasladó a Londres. Se licenció en filosofía en la Universidad de Londres y posteriormente trabajó como reportero del South Wales Echo, el periódico de su ciudad natal. Más tarde consiguió trabajo en el Evening News de la capital inglesa y durante esta época publicó, sin mucho éxito, su primera novela. 
Dejó el periodismo para incorporarse a una editorial pequeña, Everest Books, y mientras tanto continuó escribiendo. Sin embargo, hasta 1.978 no se convirtió en escritor de éxito, con la publicación de El ojo de la aguja.
Ken Follett es uno de los autores más queridos y admirados por los lectores en el mundo entero y la venta total de sus libros supera los cien millones de ejemplares. Está casado con Barbara Follett, activista política que fue representante parlamentaria del Partido Laborista durante trece años. Viven en Stevenage, al norte de Londres. 
Para relajarse, asiste al teatro y toca la guitarra con una banda llamada Damn Right I Got the Blues.
En 2.010 fue galardonado con el Premio Qué Leer de los lectores por La caída de los gigantes.
Entre sus novelas destacan: La isla de las tormentas, Triple, La clave está en Rebeca, El hombre de San Petersburgo, Las alas del águila, El valle de los leones, Los pilares de la tierra, Noche sobre las aguas, Papel moneda, Una fortuna peligrosa, Un lugar llamado Libertad, El tercer gemelo, En la boca del dragón, Doble juego, Alto riesgo, Vuelo final, El escándalo Modigliani, En el blanco, Un mundo sin fin y La caída de los gigantes, primera parte de la trilogía The Century.

Argumento
En esta ocasión no voy a escribir mi argumento, porque creo que es imposible resumir un libro de casi mil páginas, con letra pequeña, en unas pocas líneas.
Como pone en la sinopsis oficial, es la historia de cinco familias, algunos de cuyos miembros ya conocimos en La caída de los gigantes, y de sus descendientes.
Pero es también la historia del mundo durante poco más de tres lustros y todo lo que sucedió en esos años:  la ascensión de Hitler al poder, la Guerra Civil española, la Segunda Guerra Mundial, la expansión del comunismo, la reconstrucción de Europa, el Plan Marshall y los comienzos de la Guerra Fría.


  • A mediados de la década de los veinte estábamos más o menos bien —comenzó a explicar Maud—. Teníamos un gobierno democrático y la economía crecía. Sin embargo, todo se fue al traste con el crash de Wall Street de 1929. Y ahora estamos sumidos en una gran depresión. —La voz se le quebró por una emoción que rayaba en el dolor—. Por cada oferta de trabajo se forman colas de hasta cien hombres. Los miro a la cara y veo la desesperación reflejada en su rostro. No saben cómo van a alimentar a sus hijos. Luego los nazis les ofrecen un poco de esperanza y entonces se preguntan a sí mismos: «¿Qué puedo perder?».
  • En Gran Bretaña había 330.000 judíos, según el periódico, y la mitad de ellos vivían en el East End. La mayoría eran refugiados de Rusia, Polonia y Alemania, donde habían vivido con el temor a que cualquier día la policía, el ejército o los cosacos pudieran hacer una batida en la ciudad y robar en sus casas, apalear a los ancianos y ultrajar a las mujeres más jóvenes, o hacer formar en fila contra una pared a padres y hermanos para fusilarlos. Allí, en los arrabales de Londres, esos judíos habían encontrado un lugar donde tenían tanto derecho a vivir como cualquiera. ¿Cómo se sentirían si, al mirar por la ventana, veían a una panda de matones uniformados marchando por sus propias calles con el evidente deseo de aniquilarlos a todos? Lloyd tenía claro que una cosa así no podía permitirse.
  • Una vez vi un cartel nazi —prosiguió ella. Fue ese recuerdo lo que le hizo plantearse algo—. En él se veía a un enfermero y a un hombre discapacitado mental. El texto decía algo como: «Sesenta mil marcos imperiales es lo que esta persona que sufre una deficiencia hereditaria le cuesta al pueblo a lo largo de su vida. Compatriota, ¡también es tu dinero!». Creo que era un anuncio de una revista.
  • Europa entera estaba pendiente de España. El gobierno de izquierdas que había salido elegido el pasado mes de febrero había sufrido una tentativa de golpe de Estado apoyado por los fascistas y los conservadores. El general rebelde, Franco, había conseguido el respaldo de la Iglesia católica. La noticia había sacudido el resto del continente como si fuera un terremoto. Después de Alemania e Italia, ¿también España, de pronto, caería bajo la maldición del fascismo?.


Opinión personal
Estaba deseando que llegara el 20 de Septiembre para ir a comprarme este libro. Tenía que tenerlo en mi poder el día de su salida a la venta, igual que hice con el anterior, que lo compré el día de su lanzamiento mundial.
Pero unos días antes, recibí un correo de Plaza y Janés diciéndome que me ofrecían el libro para su lectura (sin ningún compromiso) y no me lo podía creer. Al final llegó a casa el día 18; me hubiera gustado terminarlo antes, pero me ha sido imposible.
Desde aquí mi agradecimiento a la editorial por haberme regalado este ejemplar, y, además, porque la edición es especialmente bonita.
Que me voy por las ramas como siempre y al final no os cuento lo que realmente os interesa. Follett, como siempre, tampoco defrauda en este libro. Lo mío son los novelones y éste lo es, aunque sí que os adelanto que pienso que alguna paginilla se la podía haber ahorrado.
Antes de empezar voy a hacer una puntualización, que también hizo Follett el otro día en la televisión y de la que doy fe: no es necesario leer la trilogía en orden, puede hacerse perfectamente en el que nos apetezca. Si no has leído La caída de los gigantes, puedes empezar tranquilamente por El invierno del mundo; pero luego querrás saber que pasó previamente. Follett no "revienta" sus novelas anteriores cuando escribe sagas, como hacen erróneamente, bajo mi punto de vista, otros autores.
La he catalogado como novela histórica, que lo es, pero es más un libro de historia novelado. Creo que se ha pasado un poco en algunos episodios, como la Guerra Civil española, la campaña del frente oriental, la del Pacífico o la construcción de la bomba atómica. Pero vamos, que es solo mi impresión. Posiblemente porque la contemporánea no es lo mío (soy más de medieval) y porque me interesaba más la historia de los protagonistas de ficción que los hechos históricos.
Eso sí, me quito el sombrero ante la ingente labor documental para escribir esta trilogía. El domingo pasado estuve viendo una entrevista en la 2 del autor y hablaba que durante la investigación le habían sorprendido muchas cosas que desconocía, porque no se estudian en los libros al uso.
Precisamente las mismas que me iban sorprendiendo a mí conforme iba leyendo, aunque algunas de ellas ya las conocía, como lo importante que fue el movimiento fascista en Inglaterra, porque lo había leído en Cuando el lago se hiela, o el programa Aktion 4, del que tenía conocimiento a través del libro de Félix Jaime El hombre de Grafeneck.
Los libros de Follett yo los leo porque sí, es uno de mis autores favoritos y, posiblemente, junto con Forsyth,   uno de los primeros a los que empecé a serle fiel (vamos, hablando en plata, que soy adicta a su obra, aunque reconozco que no todas sus novelas son Los pilares de la tierra o El tercer gemelo). Me gusta más "historiando" que cuando escribía obras sobre espías, pero para mí es uno de los más grandes. Ser un autor de éxito no es sinónimo de mala calidad en el caso que nos ocupa.
Independientemente de que lea a Follett por llamarse Ken, el título llama la atención. Para mí tiene dos posibles lecturas: el invierno en el que entró el mundo durante la Segunda Guerra Mundial o el invierno ruso y lo importante que fue que los nazis no conquistaran Moscú, porque ese fue el principio de su fin.
Ambientada en varias ciudades de Estados Unidos y de Gran Bretaña, en Berlín y en Moscú fundamentalmente (aunque tenemos escenas en el Pacífico, en España y en otros puntos del mundo), El invierno del mundo abarca un período comprendido entre 1.933 y 1.949, 16 años muy importantes en la historia mundial.
Contada en tercera persona, con un narrador omnisciente, está estructurada en tres partes (tituladas La otra mejilla, Los años sangrientos y La paz fría), divididas en 25 capítulos numerados, subdivididos a su vez en escenas con sus números romanos, siguiendo un orden cronológico lineal.
Con un estilo directo, el ritmo es constante, aunque al autor no le tiembla el pulso cuando tiene que dar giros imprevistos (sobre todo muertes que nos encogen el corazón, porque nos hemos encariñado con los personajes y nos hace conocer en primera persona los horrores de la guerra).
La trama, compuesta por multitud de historias que se desarrollan en escenarios separados entre sí por miles de kilómetros, está perfectamente hilvanada, con todas esas historias muy bien enlazadas, no dejando ningún cabo suelto.
Los personajes están magníficamente perfilados y caracterizados, con una gran evolución a lo largo de la novela. Aunque los que llevan el peso de la acción son los masculinos, me han gustado más los femeninos, porque como se dice en la obra, las mujeres fueron las que al final de la guerra tuvieron que arreglar lo que habían destrozado los hombres (sin ánimo de ofender a ninguno de vosotros, ¿eh?).
Los escenarios y ambientes muy bien conseguidos. algunos de una crudeza descarnada, como las descripciones del Aktion 4, el frío de la campaña oriental, las torturas de la Gestapo, los fusilamientos en Rusia o las violaciones que sufrieron las mujeres alemanas una vez terminada la guerra a manos de los soviéticos.
Quiero destacar también la importancia de algunos de los temas tratados en la obra, como la homosexualidad o la discriminación racial.
Además, nos demuestra que Hitler fue un genocida, un loco y un visionario, pero Stalin no le iba a la zaga.  La propaganda del horror trascendía a todo lo que había visto hasta entonces. «Si no has matado a al menos un alemán al día, has malgastado ese día —leyó—. Si estás esperando a entrar en combate, mata a un alemán antes de que este comience. Si matas a un alemán, mata a otro; no hay nada que nos divierta más que un montón de cadáveres de alemanes. Mata a los alemanes, esta es la oración de tu anciana madre. Mata a los alemanes, esto es lo que tus hijos te suplican que hagas. Mata a los alemanes, este es el grito de tu tierra soviética. No dudes. No flaquees. Mátalos».
Pero, sin duda, una de las cosas que más me ha impresionado ha sido una frase de Lenin: Quien controle Berlín controlará Alemania, y quien controle Alemania controlará Europa. Esta frase de Lenin es  tan válida en estos momentos como cuando él la pronunció; lo que los alemanes no consiguieron con las armas en dos guerras mundiales, lo están consiguiendo  en la actualidad con el dinero: hacerse los amos de Europa.
El desenlace es el esperado en un libro del que sabemos de antemano que habrá una tercera parte, en la que terminaremos de conocer la vida de estas cinco familias a través de varias generaciones y sus relaciones entre ellas.


Valoración: 9

Leído el 29 de Septiembre de 2.012





Montse Martín 



24 comentarios:

  1. A mi me encantó, la verdad que superó lo que esperaba porque sus personajes me parecen muchísimo más cercanos y amables.
    Me ha encantado
    Besos

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    1. Hola, Mientras!
      Los personajes son mucho mejores, la historia también, pero la Historia se hace pelín pesada, creo que con 300 páginas menos hubiera ido mejor.
      Besitos.

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  2. Yo aún no he leído "La caída de los gigantes" y mira que Follet es también uno de mis escritores favoritos, que ya me cautivó con "El tercer gemelo". A ver si este año puedo ponerle remedio, que veo que merece la pena.

    un beso shakiano!!

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    1. Hola, Shaka!
      A mí me ha cautivado con todo, porque es uno de los escritores a los que leo ya por su nombre desde hace muchísimos años.
      Besitos.

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  3. Estoy leyéndolo y no se por qué pero me estoy asustando....

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    1. Hola, Elena!
      No entiendo muy bien porqué te estás asustando, a no ser que sea por algunos de los horrores que se narran.
      Un beso.

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    2. me refiero a lo actual que parece todo, me da miedo ver los que pasaba antes de la guerra y que sea tan parecido a lo que pasa ahora. El libro me está entusiasmando!!!

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    3. Hola!
      Pues sí, Elena. Conocer la Historia sirve para no repetirla, pero somos tan borregos que estamos dejando que nos avasallen (esta vez con dinero en lugar de con armas, pero viene a ser más o menos lo mismo).
      El libro es IMPRESIONANTE (y no lo subrayo y lo pongo en negrita porque Blogger no me deja :((( )
      Besindios.

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  4. Una reseña fantástica, Montse. Me ha encantado y aquí me tienes medio loca con el primer libro de la saga empezado (pero vamos, no más de 100 páginas) y deseando leer este, pero chica, no hay manera, no sé de dónde sacar el tiempo... En fin, habrá que echarle paciencia y mientras disfrutar de reseñas como esta.

    Un beso.

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    1. Muchas gracias, Ana!
      A mí me costaron la vida las primeras 300 páginas de "La caída de los gigantes". El tema de las minas se me atascó y no podía con él.
      Pero luego es un no parar.
      Eso sí, la segunda parte es mucho mejor que la primera, aunque siguen sobrándole páginas a los dos.
      Un beso enorme.

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  5. Impresionante reseña. Se me han puesto los pelos como escarpias al leer algunos de los pasajes que has resaltado, como la consigna para matar alemanes. Me has despertado las ganas inmediatas de leerlo, aunque no sé si empezar por el primero. Si es verdad eso que comentas que dijo Ken Follet de que se podían leer de manera independiente, la verdad es que lo que me apetece es meterme de inmediato con este.

    Muchas gracias (aunque sé que te revienta que te las dé, jajaja) por la referencia a mi novela. Como dato curioso, te diré que esa imagen que comentas, la del enfermero con el hombre discapacitado que había visto una de las protagonistas en un cartel nazi, aparece en el video de promoción de mi novela.

    Fantástica reseña, de las que hacen afición. Enhorabuena. Te felicito por leer como lees. Besos.

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    1. Hola, Félix!
      Lo de Follet es verdad. Imagino que el vídeo del reportaje que pusieron en la 2 estará por ahí en algún sitio. Y yo también pienso lo mismo, aunque aconsejo leerlas en el orden correcto.
      Pues sí, me revienta bastante lo de las gracias y lo sabes. Siempre que puedo aprovecho para meteros a uno de vosotros en una reseña de un autor consagrado (y lo tuyo era fácil, porque Follett en la entrevista en cuestión hizo alusión a que le sorprendió el Aktion 4, aunque no dio el nombre, porque no tenía conocimiento de su existencia).
      Muchas gracias a ti, guapo!!!!!
      Besindios.

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  6. Acabo de descubrir tu blog por casualidad, y la verdad coincido en gustos contigo, literarios al menos jeje.
    Me gusta tu blog y también soy un enamorado de la obra de Ken Follet, sobretodo la novela historica, el primer libro suyo que leí fue "La caida de los gigantes" y no miento si te digo que hacia años muchos años que no leia ningun libro.
    Me engancho de tal forma su forma de escribir que antes de que me diese cuenta habia ternimado de leerlo, y busque mas libros de el para leer, casi deborar, asi llegaron "La clave esta en rebeca", "El ultimo vuelo" "La isla de las tormentas" "Alto riesgo" y ahora "El invierno del Mundo" como ves todas historicas, aun no me he atrevido con las de la edad media, jejej no tengo claro que me gustasen tanto pero bueno algun dia caeran.
    El caso es que el me ha vuelto a enganchar a la lectura, me parece genial como consigue ponerme una sonrisa en la boca, hacerme estremecer de pena y rabia (Como asesinan a Jörg es,uf).
    Que me pierdo enhorabuena por tu blog y te prometo que lo seguire, a gustos similares por la novela historica seguro que tus recomendaciones serán muy utiles.

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    1. Hola, Miguel, y bienvenido!
      Muchísimas gracias por lo que me dices.
      Retomar el hábito de leer con " La caída de los gigantes" tiene mucho mérito.
      Me encanta la novela histórica, pero la que más la medieval. Mi libro de Follett es "Los pilares de la tierra", mucho más que los que escribe sobre contemporánea.
      Un beso.

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  7. Por cierto supongo que ya lo sabras, pero lo dejo por si acaso, el día 23 de octubre Ken Follet estará en madrid firmando ejemplares de "El invierno del mundo" en la libreria del corte ingles de castellana.

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  8. Gracias por dejar la información, pero yo le conoceré, si el tiempo no lo impide, al día siguiente en el Ritz. Estoy muuuuuuuuy feliz.
    Besos.

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  9. Una reseña muy entusiasta que me hace tener más ganas de empezar con la trilogía, porque soy de los que todavía no he tenido tiempo para La caída de los gigantes,
    besucus

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  10. Gracias. Todos decís lo de entusiasta, pero ¡no sé hacerlo de otra manera!
    Este libro es mejor que su primera parte.
    Un beso enorme.

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  11. Un libro que tengo ganas de leer. Y miedo, porque semejante tocho me bloqueará o frenará muchas otras lecturas. En menos de un mes me llegará mi turno en la biblioteca

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    1. Hola, Pedro!
      Pues no le tengas miedo, porque los tochos solamente lo son cuando los libros son malos y éste es impresionante. Verás como te lo lees en muy poco tiempo o te evita leer más.
      Ya me contarás que tal cuando lo leas.
      Un beso.

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  12. Hola Montse, como estás: Te cuento que he empezado el 2013 leyendo la saga de Follet. Leí La caida de los gigantes , me dí tiempo con dos libros más pequeños y luego El invierno del mundo. Creo que fue poco tiempo entre uno y otro, estoy un poco ya saturada con la historia. Le reconozco que Ken es un maestro, esa manera de incluir a sus personajes en los hechos historicos, está magistral. Coincido contigo que le sobran páginas, las últimas 100 de El invierno se me hicieron interminables. Seguramente prepara el terreno para la próxima.
    Un beso Montse. Un lujo leer tu reseña.

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    1. Hola, Miranda!
      El lujo es que tú pases por aquí, preciosa.
      Pues a mi me hubiese gustado leerlos del tirón, porque me costó recordar los personajes dos años después.
      Veamos que tal le sale la tercera, aunque en la entrevista me dijo que es la que más miedo me da, por sus seguidores ya le hemos leído muchos libros sobre espías y Guerra Fría, y no puede repetirse (tendrá que reinventarse, digo yo).
      Besindios.

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  13. Siempre cuando leo sagas , leo otros libros entre ellos, me cansa un poco siempre el mismo estilo. Ahora que terminé este que me llevó unos cuantos días, leeré uno de Eduardo Mendoza. Algo bien, diferente.
    Respecto al tercero de la saga, seguro lo escribe genial. Porque ya con los personajes que trae de los anteriores, no puede sino salir una obra excelente, y con el contexto de la guerra fría, no crees ?

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    1. Hola, Miranda!
      Yo prefiero no descansar, para seguir metida dentro de lo historia.
      Ya me contarás cuál lees de Mendoza; es uno de los escritores que más me hace reír con sus historias.
      Besotes.

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